Encuentro obrero de zona norte

El pasado 31 de julio se realizó el encuentro obrero convocado por las Comisiones Internas de Kraft y de Fate. El encuentro contó con la participación de unos 800 trabajadores dispuestos a organizar la lucha contra el gobierno, las patronales y la burocracia sindical. Participaron activistas y delegados de Kraft, Fate, Pepsico, Stani, Pilkington, Siderca, Donelley, Frigor, Paty, Frigorífico Ríoplatense, del subte, del ferrocaril Roca, del hospital Garrahan, el Mercante y el Castex. De Córdoba se hicieron presentes obreros de Arcor, Siderar, VW, Iveco, y Luz y Fuerza; de Neuquén asistieron obreros ceramistas de Zanón y Stefani. También formaron parte del encuentro trabajadores docentes, estatales, aeronáuticos, jaboneros y una lista extensísima.
Es evidente que la importante participación de la clase obrera es demostrativa del proceso de organización y lucha independiente que están protagonizando los trabajadores, con la elección de nuevos delegados y la disputa por los Cuerpos de Delegados y las Comisiones Internas. Desde 1975, no presenciábamos en Argentina un encuentro obrero con tan buenas perspectivas para coordinar y organizar la lucha contra la avanzada patronal y por la recuperación de los sindicatos. Esto, teniendo en cuenta la negativa a participar del PO, que “ignoró” este ámbito de coordinación obrera y no aportó sus delegados al encuentro.
Por otro lado, la política llevada a cabo por las organizaciones partidarias de izquierda con mayor presencia en el encuentro (PTS y MAS) condujo la reunión a la ruptura, por razones absolutamente ajenas a los intereses de la clase trabajadora. Atravesados por las febriles negociaciones ante la inminente llegada de la fecha de presentación de listas para la CTA impuesta por la burocracia, el PTS y el MAS usaron el encuentro, no para promover la organización y la lucha de los trabajadores, sino para dirimir sus diferencias. Concretamente, los desacuerdos en relación a los cargos en una posible lista de unidad clasista y en el protagonismo que le correspondía a cada uno en la mesa que coordinaba el encuentro.
Esta situación de debate superficial y de intereses de grupo, generó que se retiraran del encuentro muchísimos trabajadores de Fate y delegados y activistas de distintas empresas. Es que el encuentro no avanzaba hacia ningún lado.
Esta mala experiencia demuestra, una vez más, que estas organizaciones que hoy tienen alguna influencia en el seno de la clase obrera, están profundamente motivadas por cuestiones que distraen la atención de la necesidad de organizar realmente a la clase trabajadora, como son las elecciones de toda índole. Evidencia, también, que la clase trabajadora carece de una dirección verdaderamente clasista, antiburocrática y combativa, capaz de orientar la organización y la lucha de los trabajadores. Por esto, los trabajadores deberemos continuar redoblando nuestros esfuerzos para construirla desde abajo, desde cada lugar de trabajo, desde cada puesto de delegado, desde las agrupaciones sindicales, desde los Cuerpos de Delegados y las Comisiones Internas recuperadas... La clase trabajadora protagoniza un proceso de organización y lucha independiente y la coordinación y la construcción de un polo clasista, sigue estando a la orden del día.