Cerámica Stefani
Después de casi seis meses de conflicto, los trabajadores de la cerámica neuquina Stefani, decidieron ocupar y poner a producir la fábrica. Ni el estado, ni la patronal ofrecieron soluciones positivas a los obreros de Stefani, quienes hace ya mucho tiempo vienen luchando por la defensa de los puestos de trabajo. Por eso, con justa razón, emprendieron el único camino que garantizará su fuente laboral: la ocupación de la planta y su puesta en marcha bajo su propio control.
La respuesta del gobierno y los empresarios fue clara. Según ellos, la ocupación de Stefani es ilegal. Por lo tanto, está planteada la represión y el desalojo de los trabajadores. Consolidar la organización obrera, extender la solidaridad, ampliar la difusión del conflicto y preparar la profundización de la lucha y la resistencia es la única alternativa digna que abre posibilidades ciertas de triunfo.