“El estado (...) es exclusivamente el estado de la clase dominante y, en todos los casos, una máquina esencialmente destinada a reprimir a la clase oprimida y explotada”, explica Federico Engels en “El Origen de la Familia , la Propiedad Privada y el Estado” de 1884, y, por eso, “uno de los caracteres esenciales del estado consiste en una fuerza pública aparte de la masa del pueblo”.
Como el estado nació de la necesidad de refrenar los antagonismos de clase, en medio del conflicto de esas clases, es obvio que necesita tener medios para la represión y la explotación de la clase oprimida. Para eso necesita sus fuerzas de seguridad, encargadas de someter al pueblo trabajador, de disciplinarlo y mantenerlo en condiciones que garanticen la explotación. Por eso, mientras exista el estado burgués, gobierne quien gobierne, estarán siempre la policía y las demás fuerzas de seguridad, y ésa será su tarea.
Como el estado nació de la necesidad de refrenar los antagonismos de clase, en medio del conflicto de esas clases, es obvio que necesita tener medios para la represión y la explotación de la clase oprimida. Para eso necesita sus fuerzas de seguridad, encargadas de someter al pueblo trabajador, de disciplinarlo y mantenerlo en condiciones que garanticen la explotación. Por eso, mientras exista el estado burgués, gobierne quien gobierne, estarán siempre la policía y las demás fuerzas de seguridad, y ésa será su tarea.