Ramón Antonio Baldassini es titular de la Federación de Obreros y Empleados de Correo y Telecomunicaciones (FOECyT), desde hace más de 30 años. Reelecto en 2009 (asunción que presenció la viceministra de trabajo, Noemí Rial), seguirá hasta 2013. Gracias al pacto entre Gordos y moyanistas, está dentro de la CGT , en carácter de vocal.
Durante la Dictadura , mientras cientos de trabajadores postales eran perseguidos y desaparecidos, oficiaba de alcahuete de los militares, encabezando la comisión de gestión y trabajo y participando ante la OIT. Durante la guerra de Malvinas, viajó a las islas con Videla, la UIA y la Sociedad Rural a la asunción del “gobernador” Luciano B. Menéndez. Ya en el ‘85, interrogado en el juicio a las Juntas, el burócrata declaraba: “No recuerdo ningún dirigente obrero desaparecido”.
En los ‘90, fue ladero del menemismo y encabezó los procesos de privatización y flexibilización laboral. Junto a Macri, transó un nuevo convenio laboral que, entre otras cosas, prolongó la jornada de trabajo de 36 a 48 horas semanales y amplió el período de prueba. Mientras 10 mil obreros eran echados, el 14% de la propiedad del Correo quedaba en manos del sindicato. Así, Baldassini devenía empresario.
“Los telepostales argentinos reiteramos nuestro reconocimiento al presidente Kirchner, por haber dispuesto una estructura empresarial. Nos enorgullece que la modalidad jurídica y funcional de la nueva empresa haya recogido aspectos sustanciales del proyecto que nuestra organización hiciera…”. Lejos de un cambio, la “reestatización” kirchnerista del Correo significó bien poco para los telepostales: siguió la jornada laboral de 48hs, los contratos basura por agencia y en condiciones de superexplotación, un salario para los empleados de planta que no cubre la mitad de la canasta familiar y con buena parte del mismo abonado en negro. En tanto, el rentista continúa en el directorio del Correo, ahora junto a ex directivos de Macri y funcionarios kirchneristas.
Como la víbora, el peronista Baldassini mudó de piel en cada época, siempre contra los trabajadores y el pueblo