El actual gobierno colombiano viene a dar continuidad y a profundizar la política de su predecesor Álvaro Uribe, estructurada a partir del terrorismo de estado con la expectativa de acabar con la resistencia popular. Por eso Santos, principal aliado de EEUU en el continente, está desarrollando una ofensiva militar contra la insurgencia.
En este marco, han bombardeado una columna guerrillera, dando muerte a unos 20 combatientes, incluyendo a uno de los miembros del secretariado de las FARC, el Mono Jojoy.
En la misma línea de evitar cualquier tipo de diálogo con la resistencia, para sostener las condiciones actuales de opresión, el régimen de Santos viene persiguiendo y finalmente acaba de revocar de sus funciones públicas a la senadora del Partido Liberal Piedad Córdoba, quien había tenido un papel protagónico en negociaciones para acuerdos de paz y la liberación de rehenes, y que es ahora acusada por el gobierno de estar vinculada con las FARC.
Una vez más, como lo han hecho una infinidad de veces en los últimos 50 años, desde el gobierno salieron a decir que este ha sido un golpe mortal para la guerrilla y que la resistencia está derrotada. En esa línea están también las noticias reproducidas a gran escala que ubicaban al Mono Jojoy como el “máximo jefe de las FARC” buscando dar la idea de que la organización ha quedado debilitada tras la pérdida del que señalan como su principal líder. Además de las burdas mentiras, las expectativas que la burguesía colombiana y mundial pone en la rendición de la insurgencia por la caída de uno u otro jefe guerrillero han demostrado estar faltas de sustento en repetidas oportunidades.
Y esto es así, no sólo porque continúan las acciones de lucha de las distintas organizaciones que resisten al régimen colombiano, sino, sobre todo, porque las razones profundas que llevan al pueblo a organizarse para cambiar las condiciones de opresión no han sido resueltas, ni está planteado que lo sean en el marco de estos gobiernos patronales y antipopulares. Será el pueblo, con el triunfo de su lucha, el que podrá cambiar definitivamente esta realidad.