El ingreso del subte a la CTA

Con un plenario hecho a espaldas de los trabajadores, la burocracia kirchnerista de Yasky ingresa al subte de la mano de Roberto Pianelli.

Sin dudas, la experiencia de los trabajadores del subte es una de las más importantes de los últimos tiempos. La lucha contra Metrovías se tornó rápidamente en la lucha contra la burocracia de la UTA, dirigida por burócratas de la talla de Juan Manuel Palacios.
Con el pasar de los años y sobre la base de una militancia paciente y decidida, los trabajadores del subte lograron conformar un Cuerpo de Delegados independiente, que, junto a una importante participación del conjunto de los trabajadores, protagonizó luchas tan trascendentes como la de la reducción de la jornada laboral a seis horas y el pase a planta permanente de los trabajadores tercerizados.
Hoy, el principal reclamo de los trabajadores es el reconocimiento del sindicato propio: la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP).
Frente a esta perspectiva, dentro del subte, e impulsado por el sector proburocrático, comenzó a tomar más fuerza un debate latente que consistía en qué actitud debería tomar el nuevo sindicato frente a la CGT y la CTA. Viniendo de romper con uno de los sindicatos más importantes de la CGT, como es la UTA, la discusión se sintetizaba a si los trabajadores del subte debían enrolarse en la CTA.
Dentro del Cuerpo de Delegados, un sector importante liderado por Roberto “Beto” Pianelli, pretendía ingresar a la CTA sin más. Es decir, subordinándose a su conducción. Otra parte del Cuerpo de Delegados, con justa razón, no encontraba mayores argumentos para ingresar a la CTA y mucho menos para someterse a las resoluciones de un Yasky o un De Gennaro.
Paralelamente, el método de las asambleas iba cediendo terreno frente a las decisiones de los dirigentes, y la lucha, con la que tantas conquistas habían obtenido, iba siendo reemplazada por las negociaciones con el ministerio de trabajo y la empresa, de donde aún nada serio se consiguió, sólo promesas. Al tiempo que esto ocurría, y justamente sobre esta realidad, Pianelli y un sector del Cuerpo de Delegados extendió y profundizó sus relaciones con la burocracia de la CTA. Eran frecuentes las reuniones con Claudio Marín de FOETRA o con Pedro Wasiejko del SUTNA. En simultáneo, la conducción de la CTA comenzó a participar (después de años de condenas y aislamiento) en la realidad del subte, “solidarizándose” con sus actividades y poniendo su estructura al “servicio” de los trabajadores. Pero en verdad, la burocracia de la CTA buscaba capitalizar y usufructuar en beneficio propio el prestigio que lograron construir los trabajadores del subte, al margen de los dirigentes de esta central. Y es lo que consiguió.
En una reunión minoritaria del Cuerpo de Delegados, el sector que responde a Pianelli votó el ingreso a la CTA. La mayoría de los trabajadores no se enteraron que su sindicato, la AGTSyP, se había adherido a dicha central. Para Pianelli, atrás, bien atrás quedó el método de la toma de decisiones en asambleas. Acto seguido, Roberto Pianelli acordó integrar la Lista 10, encabezada por Hugo Yasky y Pedro Wasiejko. La conducción yaskysta le ofreció, y Pianelli se acomodó, en la candidatura a titular de la CTA-Capital. De este modo, Pianelli se pasó abiertamente al lado de la burocracia sindical kirchnerista.
Esta típica maniobra burocrática, hecha a espaldas de los trabajadores, contra sus intereses, y negociando beneficios personales, en nada favorece a los trabajadores del subte. La CTA se “renueva” con gente de cierto prestigio aún, como Pianelli, y éste comienza a escalar posiciones dentro de la estructura de la CTA. Entonces, más que el ingreso del subte a la CTA, lo que se instrumentó es el ingreso abierto del kirchnerismo, a través de Yasky y compañía, al Cuerpo de Delegados del subte.
Ahora, para los trabajadores es importante profundizar el compromiso militante, retomar la asamblea como ámbito de toma de decisiones, denunciar a la “nueva” burocracia dentro del subte y disputarle la dirección del Cuerpo de Delegados para avanzar en la organización y la lucha contra los ataques de la empresa, el gobierno y la burocracia sindical.