El ejército yanqui marca la política militar del kirchnerismo

La política militar del gobierno peronista es la subordinación a la política militar estadounidense. Al tiempo que discursea sobre la soberanía en Malvinas, el kirchnerismo profundiza su colaboración militar con los EEUU, cuyas tropas masacran hoy a los pueblos de Irak, Afganistán, Pakistán y Colombia.



El gobierno argentino continúa dando muestras de su absoluta subordinación a los planes del imperialismo. En el campo militar lo viene demostrando de una manera contundente con el envío de tropas a Haití como ejemplo clarificador, a lo que debemos agregarle los regulares operativos de entrenamiento conjuntos con tropas estadounidenses que se realizan en nuestro país, como en el resto de Latinoamérica.

El último ejemplo de esto fue el operativo “Mares del Sur”, en marzo de 2010, en el que aviones argentinos realizaron decenas de maniobras de aproximación sobre el portaaviones nuclear norteamericano Carl Vinson, ubicado durante dos días a 180 kilómetros de las costas de Bahía Blanca. Luego de las maniobras de los argentinos, ultramodernos aviones F-18 Super Hornet y helicópteros SH-60 Sea Hawk dieron muestras de su capacidad de ataque con maniobras que maravillaron a los militares locales: quiebres de la barrera del sonido, vuelos rasantes a más de mil kilómetros por hora y prácticas de salvataje en alta mar.

Pero no fue exclusivamente para este entrenamiento que el gobierno norteamericano envió al portaaviones con 3.500 tripulantes. La gira que continuará con la repetición del itinerario de entrenamientos en países como Chile y Perú comenzó con dos semanas frente a las costas de Haití ofreciendo “ayuda humanitaria” a las víctimas del terremoto. Para esto cuentan hace ya varios años con la inestimable ayuda de gobiernos como el argentino, que destinan, en conjunto, miles de hombres como garantes de la ocupación norteamericana en Haití, con o sin terremoto, mientras las tropas yanquis destinan sus mayores recursos a las invasiones de Irak y Afganistán. Un apoyo clave para el desarrollo de la política militar del “gendarme mundial”.

En su discurso ante la apertura de sesiones del congreso, Cristina Fernández, que gusta hablar de los derechos humanos y la “memoria”, destacó que “nuestras gloriosas Fuerzas Armadas están en Haití cumpliendo una misión ejemplar de paz de la cual me siento orgullosa”. Y explicó bien clarito, para quien no lo entienda que “Hay quienes plantean que odiábamos a las fuerzas armadas, por Dios, ¿nosotros los peronistas contra los militares? Nosotros queremos a nuestras fuerzas armadas con orgullo de haber pertenecido a una historia y a un país que merece tener otro destino”.

Es así, como el estado argentino legitima el rol de sus fuerzas armadas para poner en práctica la política militar del imperialismo.