En pocas Lìneas

El “drama” de Kirchner
No fue mayor sorpresa que en la lista de “amigos del poder”, que especularon con datos privilegiados y aprovecharon el dólar planchado en plena crisis, apareciera Néstor Kirchner comprando 2 millones de dólares. “Era para pagar un hotel”, dijo, como si aclarara, el ex presidente, diputado y marido presidencial. “El drama de Kirchner es vivir en blanco en una Argentina acostumbrada a vivir en negro” explicó la presidenta. A la obscenidad de la fortuna, se suma la impudicia de querer justificarla.

Picana metropolitana
Unos 500 nuevos policías dirigidos por Macri ya patrullan la ciudad. Pronto serán miles, según anunció el nuevo jefe, Burzaco. La “metropolitana”, nacida en medio del escándalo que mandó presos al “Fino” Palacios y su espía Ciro James, usará la pistola Taser X26, que produce una descarga eléctrica paralizante. El chiche no es novedoso: ya lo usan los grupos de elite ETER de Córdoba, GEOF de la Federal, Halcón de Buenos Aires, GES de Mendoza y TOE de Santa Fe. Como se ve, la represión y la tortura, lejos de ser patrimonio exclusivo de Macri, son compartidas por todos los gobiernos.

Neuquén: dos obreros muertos
Gustavo Fernández y Sergio Vázquez, dos operarios de mantenimiento de Geo Services, tercerizada de la petrolera Total Austral, murieron en pleno trabajo. La burocracia sindical, como siempre, se limitó a avisar que “las medidas de seguridad no eran las favorables”. Luego, llamó a un tardío paro. El gobernador, Sapag, se lamentó: “esto no tiene que volver a ocurrir”. Así, a la explotación hasta la muerte por parte de los capitalistas, se suma la complicidad del gobierno y la burocracia, que nada hacen, más que expresar falsas condolencias

Asadito con los yanquis
En los primeros días de enero, un grupo de cuatro legisladores yanquis del partido demócrata visitó el país. Además de las reuniones obligadas con la presidenta y el jefe de gobierno porteño, la comitiva rompió el protocolo y participó de un agasajo que le organizaron los máximos exponentes de la burocracia sindical en la sede de la CGT, con Hugo Moyano y Omar Viviani a la cabeza. Fue, según dicen, un “suculento asado” del cual participó, también, la embajadora Vilma Martínez y donde, en un clima distendido, intercambiaron opiniones sobre la realidad nacional.