PALESTINA: LA RESISTENCIA ES LA ÚNICA RESPUESTA A LA OPRESIÓN IMPERIALISTA

El Revolucionario Nº15 (Julio de 2006)

Situación humanitaria

Cerca de 200.000 hogares han perdido su fuente de electricidad, y 179.000 refrigeradores de los hogares no están operando debido a la interrupción de la corriente eléctrica.

Las reservas de alimentos acumuladas para las necesidades básicas (trigo, arroz, etc) no durarán más que dos semanas y 170.000 hogares perderán su fuente de energía para cocinar la próxima semana.

Cerca de 194.000 hogares sufrían pobreza antes que ocurriera esta incursión israelí, cerca de 150.000 hogares viven con menos de dos dólares por día.

Los hogares de Gaza pagan diariamente costos adicionales por fuentes de iluminación cerca de medio millón de shekels (cerca de 11.000 dólares). Cerca de 88.000 hogares no tienen acceso a una fuente de agua potable.

Cerca de 2.500 ciudadanos están suspendidos en el cruce fronterizo de Rafah, sufriendo pésimas condiciones humanitarias.

Las muertes infantiles debido a nacimientos prematuros excederán el 35% de la mortalidad infantil, también se espera encontrar nueva mortalidad infantil producto de la diarrea y la deshidratación por la escasez de medicinas. Pese a que fue excluida de las principales causas de muerte, se espera que la diarrea exceda el 15% entre los niños menores de cinco años.

Comunicado de Prensa del Sr. Luay Shabaneh, presidente del Centro Palestino de Estadísticas*, sobre la situación actual de la Franja de Gaza

Centro Palestino de Estadísticas / CSCAweb, 7 de julio de 2006

Estas cifras hacen tambalear el discurso de la “lucha contra el terrorismo” que desde la ONU y la prensa internacional alineada absolutamente con la política imperialista de EEUU quieren imponer. Esta es la forma en la que el Imperialismo justifica su política de invasión, explotación, hambre y muerte para los países atrasados. Esconden sus proyectos de control absoluto del mercado mundial y la posesión de todos los recursos naturales (hoy sobre todo el petróleo).

La mentira imperialista de sus deseos de “paz mundial” es respaldada fuertemente tanto por gobiernos de Europa, como de países de Latinoamérica. Tal es el caso del gobierno de Kirchner repudiando los secuestros a los soldados israelíes y pidiendo su liberación sin condiciones. Es que este gobierno, como otros tantos, no pierde oportunidad para guiñar el ojo a los yankees para que no se olviden jamás que la sumisión de la argentina a los planes de EEUU no vacila un momento.

El estallido del conflicto y las condiciones de vida en las que se encuentran sometidos los pueblos de Medio Oriente a causa de la invasión israelí o la intervención yankee directamente, no son para nada novedosas. Mucho menos puede pensarse que son producto de la ira de Israel por el secuestro de cuatro de sus soldados. Este sometimiento y maltrato data de decenas de años en los que para estos pueblos la situación de guerra y de resistencia ha sido corriente; y si hubo tiempos de relativa calma fue a costa de que los gobiernos de estos países permitieran la mayor de las explotaciones y entrega. Así fue como avanzaron las colonias israelíes sobre el territorio Palestino, la construcción de un muro que separa ambos territorios a pesar de que miles de palestinos entran a Israel a diario a realizar los peores trabajos, utilizar los hospitales que ellos no poseen, recibir alimentos y medicamentos que a Franja de Gaza llegan sólo por Israel. Se suman los frecuentes maltratos de los soldados israelíes hacia los palestinos, la discriminación constante, los presos políticos palestinos por el gobierno de Israel sometidos a las peores condiciones de vida.

Esta humillación de años no ha hecho más que alimentar las razones para la existencia de movimientos de resistencia contra la invasión y por la liberación de los pueblos.

Estos movimientos, que tanto escandalizan a EEUU y a “la comunidad internacional”, han crecido en apoyo popular, pues la resistencia se ha forjado en el sentimiento de pueblos que no se resignan a las condiciones de vida que les asigna el imperialismo y sus personeros.

Ante el mundo, los medios de comunicación, intentan hacer aparecer el conflicto en Oriente como la avanzada de estados guerreros y ambiciosos por el desarrollo del poderío armamentístico contra la “paz occidental”.Otro argumento es también que la profundización del conflicto es el desencadenante de viejos odios y luchas religiosas de pueblos fundamentalistas contra un pobre pueblo judío que todavía no halla un lugar de paz en el mundo: “Primero el fascismo y ahora los terroristas musulmanes”.

Los sectores progresistas del periodismo, a pesar de que Israel tiene legalizada la tortura, se sorprenden ante la avanzada del ejército israelí sobre los pueblos de Palestina y el Líbano como si esto fuera una novedad. Es el caso de Ernesto Tenembaum quien el pasado 17 de julio, después de relatar las “bondades” de Israel (que daba “refugio” a la clase media argentina venida a menos después del 2001) buscaba suavizar a toda costa la descripción de un soldado del ejército israelí quien afirmaba que a sus enemigos palestinos “hay que patearle los dientes hasta que le lleguen al cerebro”.

Todos los esfuerzos están puestos en esconder toda vinculación en la realidad que viven los pueblos oprimidos bajo las políticas del imperialismo.

Y no faltan posiciones realmente perversas como la que se publica en el diario La Nación en una nota de opinión por Niall Ferguson que escribe desde Londres que la escalada de violencia se debe a que en los “lugares más peligrosos del mundo” son los que tienen una gran proporción de población joven, como es en el caso de Medio Oriente “según indica un estudio reciente realizado por Population Action Internacional. Los hombres jóvenes son innatamente violentos. Pero es mucha más probable que concreten sus impulsos violentos si padecen el calor, la pobreza y el desempleo”. La nota continúa con la descripción de las altas temperaturas en Damasco, pero también, al pasar menciona que “el PBI per capita en Siria es la décima parte de su contraparte en EEUU. Y la tasa de desempleo de los jóvenes es del 26%”.

A pesar de que la prensa oculta las causas materiales de la guerra exponiéndolas como algo “natural” y despoja de toda responsabilidad al imperialismo que traza verdaderamente la política en el mundo, son estas razones, sumadas a las invasiones y matanzas, las verdaderas causas que llevan a los pueblos a organizar su resistencia y a ser capaces de entregar sus vidas en la lucha contra la opresión de los estados imperialistas. Así lo hace la resistencia irakí contra los yankees, Hamas en Palestina y Hezbolla en el Líbano por la liberación de sus presos en manos del gobierno israelí y en defensa de su territorio.