En pocas líneas

Moyano y el PJ
“Balestrini es el que está en terapia intensiva, no el partido”, remató el burócrata mayor de la CGT. Es que Moyano quiere quedarse con la conducción del PJ bonaerense. No le será fácil. Tiene que enfrentarse en el camino con la mayor parte de los intendentes peronistas de la provincia, que no quieren dejar al mando al jefe cegetista. Moyano, por su parte, aspira a conseguir el apoyo de Kirchner y Scioli, para remplazar a Balestrini. Un paso más que busca dar el jefe máximo de la burocracia sindical para seguir conduciendo a la clase trabajadora tras el proyecto de explotación del PJ.

Muertos por el frío
En lo va que del año, murieron a causa del frío más de 60 personas, intoxicadas por monóxido de carbono generado por métodos precarios de calefacción o, directamente, por hipotermia, por dormir en la calle. Es decir, cualquiera sea el caso, por ser pobres. Así son las cosas en el gobierno kirchnerista que, día tras día, se llena la boca hablando de “redistribución de la riqueza” y “reducción de la pobreza”. A la vista está, una vez más, que el “crecimiento económico” del que tanto hablan, no es otro, que el crecimiento de sus negocios a costa de la miseria del pueblo.

Millones al exterior
La extranjerización de la economía, signo indudable de la dependencia, se ha profundizado durante los años de gobierno kirchnerista. Tal es así, que hasta un informe del Banco Central llama la atención sobre el incremento de la “fuga de capitales”, fundamentalmente, del aumento de las utilidades que las empresas multinacionales que operan en el país le giran a sus casas matrices. Según el mismo informe, la cifra del segundo trimestre del año fue record, superando los u$s2.100 millones. Miles de millones de dólares generados, con el auspicio del kirchnerismo, a partir de la explotación y del saqueo de los recursos del país.

Torturas en la Comisaría 23
Nueve policías de la Comisaría 23 de la Federal están siendo investigados por “apremios ilegales”. Son oficiales y suboficiales que a mediados del mes de julio detuvieron, golpearon (en los dos patrulleros en los que fueron trasladados y en la comisaría) y picanearon a tres jóvenes, acusados de intentar robar un auto. Un caso más de la represión cotidiana que policías, gendarmes, prefectos y penitenciarios descargan sobre el pueblo, con detenciones arbitrarias, golpizas, torturas y gatillo fácil.