Desfile de burócratas: Claudio Marín y Edgardo Llano

En esta ocasión, dos burócratas sindicales “progresistas”, representantes del ala “izquierda” de la kirchnerista CTA: Marín y Llano. Apoyan abiertamente al gobierno, hacen de sus sindicatos apéndices su proyecto ajuste y entrega, y, por eso mismo, combaten la necesaria organización independiente de los trabajadores.




Claudio Marín

Claudio Luciano Marín es secretario adjunto de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA), con unos 18.000 afiliados en total. Mientras conduce el sindicato junto a Iadarola(1), hombre de confianza de Hugo Moyano, forma parte de la mesa nacional de la CTA, como secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente. Es además impulsor de la Federación Argentina de las Telecomunicaciones (FATel).

En 2006, FOETRA apoyaba la negociación de los contratos de privatización, consolidando el orden monopólico en manos de los dos servidores existentes. Mientras Telecom y Telefónica facturan inconmensurables ganancias(2), sus trabajadores son los empleados de unas de las privatizadas con el peor salario del país, rondando los $2.500. Altos índices de contratación, personal de Call Center fuera de planta, pasantes, planes de incentivos y productividad, configuran un cuadro grosero de flexibilización. A lo que se suma que hay trabajadores, bajo convenio de la UOCRA, unos 4.200 en el mercantil (ATENTO: servicio al cliente), y unos 1.000 “que están en negro y figuran como monotributistas o que cobran por planillas”, alegaba el burócrata, como si la situación de precarización laboral le fuera ajena.

Ante la represión gubernamental contra los empleados de ATENTO en 2005, intentaba salvar a Kirchner: “Entendemos que el gobierno nacional está respondiendo a las presiones que ejercen los intereses económicos y políticos de las privatizadas”, abonando la tesis del “gobierno en disputa”, y negando su carácter marcadamente propatronal y represor.

Su pátina “progresista” lo llevó al Movimiento Intersindical Clasista (MIC) desde el cual condujo a buena parte de la izquierda, negándose a criticar al gobierno kirchnerista.

Apoyó la fórmula porteña de Heller y Filmus. Se alista decididamente con la burocracia kirchnerista de la CTA, y secunda a un dirigente peronista de la también kirchnerista CGT. En fin, un burócrata que pone su sindicato tras el gobierno, mientras los trabajadores telefónicos luchan contra la precarización laboral y salarial que instrumentan de conjunto el kirchnerismo y las privatizadas.





NOTAS:

1) Ver “Desfile de burócratas”, en ER Nº48, julio de 2009.

2) Telecom Argentina declaró ganancias por $1.405 millones en 2009, un 46% más que el anterior período. Las de Telefónica, por su parte, superaron los $600 millones.

Edgardo Llano


Edgardo Llano es el titular de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), desde 2004. Se trata del sindicato mayoritario de los empleados de tierra, que nuclea unos 6.000 afiliados en todo el país. APA es uno de los principales gremios integrantes de la conducción de la CTA, de cuya mesa Llano es miembro, en carácter de vocal titular.

Su reasunción en 2008 pareció un acto gubernamental: De Vido, Jaime, Meyer, Descalzo, Alak, Dante Gullo, entre otros, acompañaron al burócrata aquel día. Allí declaró: “A partir de 2003, logramos recuperar esa llamita de esperanza en creer que se puede transformar nuestro país con un proyecto nacional y popular que estuvo y estará al servicio de los excluidos, oprimidos y los trabajadores. Eso representa este movimiento nacional que tiene como símbolos a Cristina y Néstor Kirchner.”. Y, en lugar del llamado a la lucha, planteó: “Tenemos que defender a un gobierno que está al servicio de las mayorías populares”.

En línea con el gobierno y la burocracia de la CTA, es, por tanto, opuesto a los trabajadores. En 2005, boicoteaba la lucha de los trabajadores de Aeroparque, por aumento salarial y la reincorporación de despedidos, porque éstos eran de la oposición. En 2007, en Olivos, los gremios aeronáuticos firmaron la paz social por 5 años, en el marco del pacto social lanzado por Cristina Fernández. Y en 2008, el burócrata les soltaba la mano a los empleados de Aerohanling (una contratista de Aerolíneas Argentinas), que trabajaban a reglamento en pos de un plus salarial, al afirmar que desde el gremio no se había tomado ninguna medida de fuerza.

Como vimos, antes con Basteiro(1), hoy con Llano, APA no es más que el brazo sindical del gobierno entre los trabajadores y, por tanto, una burocracia a combatir y desterrar. La organización independiente de los aeronáuticos es el único modo de avanzar con sus conquistas ante un gobierno patronal como éste, que no representa ni medio a los trabajadores y al pueblo.





NOTAS

1) Ver “Desfile de burócratas” en ER Nº42, diciembre de 2008.