Criminalización de la lucha
Con la falsa acusación de “discriminación” y “antisemitismo”, el gobierno de Cristina Fernández persigue y condena a quienes levantan una voz de protesta contra el Estado de Israel, al tiempo que avala su política guerrerista y la ocupación militar que lleva adelante en territorio palestino. Juan Carlos Beica (de Convergencia de Izquierda) fue condenado a seis meses de prisión en suspenso. Se suma a Roberto Martino (del MTR), quien sigue con pedido de captura; y a Rubén Saboulard (de Asambleas del pueblo), que enfrenta un proceso judicial. En todos los casos, la persecución es por protestar contra la masacre que el Estado de Israel lleva adelante contra el pueblo de Palestina, y se da en el marco de hostigamiento y represión por parte del gobierno kirchnerista hacia quienes se organizan y luchan.