Represión y muerte en Ecuador
Unos 500 indígenas que cortaban una ruta en rechazo de un proyecto de ley que privatiza el agua bajo control de los sectores eléctrico y minero, fueron reprimidos por la policía en Ecuador, en la provincia de Morona Santiago, con el saldo de un muerto confirmado. La Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana , en cambio, acusa a las fuerzas estatales de haber asesinado a tres personas y herido otras once. Como Duhalde después de Puente Pueyrredón (y antes Storani tras la represión en Corrientes), el gobierno acusó a los manifestantes de haberse disparado entre ellos. Por otra parte, Rafael Correa decretó el “estado de excepción” en Quito, Guayaquil y Manta, y dispuso la intervención de las fuerzas armadas en las calles, con la excusa de “combatir la creciente inseguridad”, de manera que compartan con las fuerzas policiales los “operativos antidelincuenciales”, atribuidos al crecimiento la desocupación y la pobreza